26 de agosto de 2008

Family Game: Segundo Acto

Padre Nipinchanicorta: Yo siempre te iba a buscar cuando salías.
Mi persona: Pero si yo no salía nunca...
Padre Nipinchanicorta: Y los cumpleaños de 15?
Mi persona: Fuí a muy pocos porque me embola ponerme vestidos.
Abuela Gentebien: No digas que no te gustan los vestidos!, vamos a pensar que sos... poco femenina...
Mi persona: ¿Qué? ¿Poco femenina?
Abuela Gentebien: Rarita.
Mi persona: No estoy diciendo que no me gustan, me quedan como el orto!
Abuela Gentebien: Ah, bueno.

Seguidamente Abuela hizo una escena porque dije "orto". Que una palabra tan vulgar, que no es digno de una niña, que la mala educación... Contesté que "orto" significa amanecer.

11 de agosto de 2008

Crónica de un viernes por la noche

Salida de un boliche. Hetero, asquerosamente hetero. Qué hacía yo ahí? No sé, ocasión especial y me dejé llevar por la masa un rato. Eramos cuatro mujeres, pero en lo que estoy por contar tenemos relevancia solo tres, porque la cuarta llamaba desesperada a su chongo buscando un after al que ir y nunca se enteró de lo que pasaba, así que hagamos de cuenta que eramos tres mujeres, dos sobrias cargando una ebria como pocas veces vi.
Caminamos hasta una esquina llena de gente y nos quedamos paradas un rato esperando que la cuarta consiga hablar y deje de joder con el celular. Mala idea, la ebria, que apenas puede apoyarse en la pared siente olor a chorizo y comienza a gritar desesperada que quiere un choripán, que no se va si no le compramos el choripán. Yo no sé qué hacer, la situación comienza a avergonzarme, pero esta demasiado graciosa como para perdérmela, tratamos de calmarla, le decimos que no tenemos plata, que le va a hacer mal, que ya se lo vamos a dar en casa, que se lo compramos mañana, etc, pero no hay forma de calmarla. Mientras tanto la del celular sigue insistiendo y no nos podemos ir.
Un rato después el circo del chori ya me tiene harta y el borrachicidio se vuelve una opción cada vez más tentadora. No, no hay chance de que le compre uno. Aparece un desconocido del centro de la Tierra con un choripán en cada mano, le da uno a la ebria y se queda hablando con ella, hablando es una forma de decir, porque apenas dieron el primer mordisco ya estaban comiéndose entre ellos. Yo no podía hacer nada, le había dado lo que quería, no?
Perdemos una, quedamos las dos sobrias y un amigo del sujeto este tan generoso (?), también aparecido del centro de la Tierra, que saca charla. La conversación (que fue resumida para evitar cuestiones irrelevantes y sin gracia) se da más o menos así:
Masculino Básico: Vos andás en algo?
Amiga-abusadora: Estoy de novia.
Masculino Básico: Bueno, está lejos.
Amiga-abusadora: Pero estoy de novia.
Masculino Básico: Y vos, también tenés novio?
Yo-abusada: No, yo juego en otro campeonato.
Masculino Básico: Qué?
Amiga-abusadora: Ella es mi novia.
Masculino Básico: No les creo, no tienen cara.
Amiga-abusadora: Cara de qué tenemos?
Masculino Básico: No sé, pero no parecen tortas.
Mi amiga procede a besarme sin autorización, en un sencillo acto que vulnera impúnemente mi sexualidad y espanta al masculino que desaparece para no volver más.
Finalmente la otra se cansa de insistir con sus llamadas y podemos irnos. Después de varios intentos logramos separar a la ebria de su príncipe-sapo de esquina. Se le cae medio choripán en la calle, quiere levantarlo pero alguien lo patea. Le recordaremos cada vez que tengamos oportunidad que se regaló por un chorizo.
Me voy a dormir.

9 de agosto de 2008

Hard Candy

Estoy obsesionada con las capuchas rojas.
Quiero una Ellen Page.
Quiero una Ellen Page.
Quiero una Ellen Page.

Y que corte lo que tenga que cortar...

Yo y mis circunstancias

Mi foto
Somewhere, Over the Rainbow, Argentina
La última vez que escribí algo aquí puse la primera boludez que se me vino a la cabeza porque no tenía idea de lo que se pone cuando se hace una descripción/presentación/análisis contextual de mí mismísima, del disque blog, de la situación comprometedora, etc. Como sigo sin descubrir las palabras mágicas, ergo, seguirá estando este espacio al divino botón por tiempo indefinido. En fin, Carpe Diem! y hartos besos a todos los que me conocen (?). Nada más, nunca más.
ADVERTENCIA:

Si todo lo leído en este blog le han parecido desvaríos de una persona carente de cualquier tipo de inteligencia (sobre todo emocional) ha entendido perfectamente el mensaje del mismo. Caso contrario, mi más sentido pésame a su salud mental.