21 de noviembre de 2008

Sincericidio III

Pensaba que la razón por la cual había perdido el interés en esto era que me quedé sin cosas para decir, corrijo, que me quedé sin cosas que valgan la pena ser contadas. También pensé que es muy normal en mí perder el interés, lamentablemente la constancia no es la virtud que orienta mi comportamiento.
Pero no, creo que estoy sin ganas de hablar, hablé tanto de mí misma que me saturé. Hasta hace poco era lindo hacerlo, porque claro, no hacía más que jactarme de mis logros y enorgullecerme de lo mucho que había avanzado en cuanto a mi identidad, mis falencias, y cualquier cosa que estuviese encaminada a construir la persona que quería, quiero, anhelo, tal vez, algún día, con harto esfuerzo, ser.
En ese momento estuvo bien porque era una manera de reforzar mis nuevas creencias, y me gustaba, pero ya no. Perdí lo que venía acumulando, así, gratuitamente, dejó de existir y no me quedó nada.
Tal vez tengo incapacidad de ser feliz, no sé. Sentirme bien es una cuestión tan efímera y frágil... a la actitud no la encuentro, no sé cual es, y mucho menos aplicarla.
Mis últimos años han sido una constante de desvaríos y altibajos que cada vez son más bajos. Estoy tan ensimismada que temo perder la capacidad de comunicarme con otras personas, veo como voy perdiéndola y no encuentro salidas, estoy incapacitada para solucionar cualquier cosa.
Y no es que mi vida esté llena de atrocidades y situaciones horribles, es chota, sí, pero no creo que merezca el sufrimiento que me causa. Soy yo, es mi cabeza, no hay otra responsable. No puedo abandonar la manía de pensar y repensar hasta la más nimia pelotudez y sobreexigirme con estándares que no sé de donde saqué pero que están tan arraigados como para cagarme la existencia. Ah! y están mis miedos, como olvidarlos, me sugestionan tanto que terminan controlándome.
Así que en eso estoy, me abandoné y no tengo ganas de nada, supongo que será hasta que me canse de dar vueltas sobre mis problemas y mi vidita de mierda o el automatismo me consuma.
Concluyendo, como para dar por finalizado este palabrerío cuasi emo de pobre infeliz que pide a gritos contención, he decidido odiarme una vez más, sepan disculpar las molestias.

16 de octubre de 2008

80 veces NO DEBO -segunda parte-

41- Ponerme monotemática.
42- Ser tan superficial conmigo.
43- Llorar cuando me veo dormida en el video de mi primer cumpleaños.
44- Amontonar ropa sobre la cama, sobre las sillas, sobre el suelo, sobre todo.
45- Desesperarme por cuestiones irracionales.
46- Permitir que mis parientes traten de engancharme con cualquier impresentable.
47- Analizar a las personas.
48- Tenerme lástima.
49- Sobrevalorar la inteligencia.
50- Esperar todo el tiempo que pase algo que me cambie la vida.
51- Huir de las obligaciones.
52- Huir de mis sentimientos.
53- Imaginar futuros que nunca voy a tener.
54- Poner a prueba a la gente.
55- Echarle la culpa a Dios, al destino, al karma de todo lo malo que me pasa.
56- Criticar per se.
57- Enojarme con el mundo.
58- Comer en la pc.
59- Escribir millones de notas en papelitos que desparramo por ahí.
60- Aprenderme las canciones a medias.
61- Hacerme la boluda para saludar.
62- Olvidarme de las cosas que tengo.
63- Cegarme con mi visión del mundo.
64- Pasar tanto tiempo en la pc.
65- Prometer hacer cosas que sé que no voy a hacer.
66- Pensar que los demás valen más que yo.
67- Temerles a los desconocidos.
68- Contar las cosas censuradas.
69- Sentirme tan estúpida.
70- Reincidir.
71- Asumir que voy a perder y ni participar.
72- Creer que las cosas buenas no les pasan a la gente como yo.
73- Abusar de los oídos de mis amigos.
74- Deprimirme sin razones lógicas.
75- Comprarme caprichos que nunca conocen un fin útil.
76- Despreciarme.
77- Comer porquerías en los ataques de ansiedad.
78- Sentirme culpable por todo.
79- Burlarme descaradamente.
80- Morir en el intento.

7 de octubre de 2008

La familia unida

Cumplió años mi madre sensei, y como está lejos y no puedo darle un regalito pero tampoco quiero quedarme con la sensación de no haberle dado nada, he decidido hablar de ella, ya que tengo esta manía de hablar, hablar y hablar.
Tendría que comenzar por explicar quién es mi madre sensei, o mejor dicho, qué es una madre sensei, como me preguntaron una vez. Ella es mi guía, fue la primera que me hablo de lesbianismo como algo natural, y fue también la primera persona con la que hablé en voz alta sobre mi amor por las mujeres, allá por diciembre de 2007.
Debo reconocer que nuestra relación comenzó con el pie izquierdo, hace algunos años era yo muy amiga de su hermana, y al parecer esta grandulona tenía celos de mi persona y bue... no eramos de lo más amigables entre nosotras. Mucho tiempo después llegaron a mis oídos versiones de que esta chica tenía novia, y yo que estaba en pleno proceso de descubrimiento tenía que aprovechar la situación. Aquí voy a tener que hacer un pequeño sicericidio porque no sé si madremía sabe esto. Pensé varios días si hablarle o no y al final lo hice con una excusa cualquiera, inventada por supuesto. Ya tenía bien claro que era lo que buscaba. Y salió bien, apenas comenzada la charla me dijo que era lesbiana y contó su historia, en ese momento no me animé a decirle lo mío, pero tampoco tardé mucho en hacerlo.
Así fue como madremía entró en mi vida y comenzó a ilustrarme en lo que se trataba este tema de la homosexualidad femenina. Me habló de temas diversos que van desde terminología a los lugares gays de la ciudad, y yo, atenta, escuché todo todo como si de palabras sagradas se tratara. Y es que lo son, todo lo que salga de su boca siempre va a estar cargado una sabiduría invalorable para mí.
En realidad la diferencia de edad que tenemos es ínfima, pero es impresionante como esta mujer me hace sentir una infante a su lado, a veces creo que nació madura. Además tiene alma de madre y le encanta proteger a los que la rodean, y como yo soy un amor de persona que estaba asustada y aturdida en un mundo nuevo no pudo aguantarse las ganas de adoptarme como su primogénita.
Este es mi pequeño homenaje y también una forma de agradecerle todo lo que viene haciendo por mí. Además quiero que se sienta un poco culpable por no visitarme tan seguido. Este año se fue a vivir a otra ciudad donde vive la vida loca y tengo que andar rogándole que venga a visitarme. Bueno, tanto no, pero claro que me gustaría que venga más seguido.
En fin, el consejo del final para hacer a la gente feliz: Si usted es una lesbiana hecha y derecha adopte un pichón de torta. Las novatas estaremos siempre agradecidas.

25 de septiembre de 2008

80 veces NO DEBO -primera parte-

Ruego a quien corresponda que por favor me dote de la voluntad necesaria para dejar de hacer las siguientes acciones:

1- Fumar en mi casa a escondidas.
2- Buscar no tener absolutamente nada que hacer para sentirme libre.
3- Paranoiquear.
4- Ser tan fría y distante con mi familia.
5- Contar detalles de mi vida que pueden ser usados en mi contra.
6- Huir de mis padres para no dar explicaciones.
7- Encerrarme en mi cuarto a lo hikikomori.
8- Escuchar "La casa azul". Peor, saber algunos temas.
9- Sentirme constantemente perseguida por los errores del pasado.
10- Encariñarme con gente que no conozco bien.
11- Opinar sobre cuestiones que desconozco como si fuese una erudita en el tema.
12- Sentarme en el suelo aunque esté mugroso.
13- Acostarme a dormir TAN tarde, o tan temprano, según como se vea a las 7:00, 8:00 de la mañana.
14- Dormir siestas a las nueve de la noche.
15- Estudiar directamente para las recuperaciones.
16- Perder tanto tiempo en cosas irrelevantes.
17- Levantarme de pésimo humor.
18- Bajonearme los domingos.
19- Pensar que todo va a salir mal.
20- Idealizar a lo loco.
21- Dar tantas vueltas.
22- Pensar que casi nadie me quiere y que soy yo la que siempre quiere más.
23- Cantar a los gritos cuando no hay nadie en casa.
24- Hacer sentir pelotuda a la gente.
25- Autistearme en las reuniones sociales.
26- Usar la ropa hasta arruinarla.
27- Ser impuntual.
28- Resaltar los defectos.
29- Hablar de mí 24/7.
30- Escribir posts de los que después me avergüenzo.
31- Encajetarme.
32- Descuidar a la gente que vale la pena.
33- Omitir.
34- Hacer como que no pasa nada.
35- Sufrir por cosas que no dependen de mí.
36- Escuchar repetidamente y hasta el hartazgo algunas canciones.
37- Manipular a la gente para que haga cosas por mí.
38- Posponer indefinidamente.
39- Herir con mis comentarios ácidos y crudos.
40- Inventar teorías estúpidas y desparramarlas entre mis amigos.

El orden de los factores no altera el producto.

6 de septiembre de 2008

He dicho

No tengo un momento clave, cúlmine, determinante que me haya hecho descubrir que soy lesbiana. Siempre lo sentí, en realidad no conozco otra forma de sentir, pero durante mucho tiempo pensé que era lo mismo que sentían los demás, y quizás por eso no supe nombrarlo desde el inicio. Tampoco recuerdo cuando fue que comencé a notar las diferencias, probablemente durante la infancia, supongo que en esa época no le dí la suficiente relevancia al asunto. Mucho tiempo no pude entender que era lo que me pasaba, pero poco a poco la cuestión se iba gestando desde el fondo.
Siempre fui muy rara para normal, y muy normal para rara. Estaba en el aire, nada me identificaba completamente y era un constante jaleo de ambos lados. Yo quería ser normal, me esmeraba por ser como todos, pero las cosas, obviamente, nunca salían como yo esperaba, porque eran situaciones forzadas en las que pretendía ser una persona que no soy. No estoy hablando de mi sexualidad, para nada, sino de formas de ser.
Este panorama ambivalente me impidió crecer a mi modo en muchos aspectos. Me criaron con ese prejuicio castrador de que lo diferente es malo. Luché hasta el cansancio contra mi diferencia, y recién ahora comienzo a enorgullecerme de haber perdido.
Nunca tuve vergüenza, culpa, remordimientos, problemas morales ni nada que se le parezca. Tuve miedo, miedo de lo que me esperaba, de no poder cumplir el ideal prefabricado de vida perfecta que siempre estuvo en mi cabeza. La mayoría de las veces me siento débil, superada por las cosas. Una vida así era demasiado complicada para mí. Todavía estaba del otro lado y podía verlo desde la periferia. Conocía la visión general sobre la homosexualidad y me creía incapaz de vivir con el estigma de formar parte de una minoría incomprendida. Además en ese momento no me sentía identificada con el lesbianismo, porque, desde afuera y muy lamentablemente, las cosas se ven totalmente distintas.
Viví años así, sin considerarlo siquiera como una opción. Pensé infinidad de posibilidades, pero lesbiana no era. Me convencí de que yo buscaba personalidades y no personas, de que era cuestión de esperar, de que no conocía la gente indicada, y de tantas otras viles excusas para justificar la postura equívoca. Hasta que la situación devino insostenible y me encontré en la obligación de replantearme mis intocables verdades absolutas.
Terminé entendiendo que si existía alguna posibilidad de felicidad en mi vida, solamente iba a desarrollarse si me dejaba ser, si me liberaba de toda esa visión ornamentada que estaba persiguiendo, y comenzaba a buscar en mí cuales eran las cosas que realmente me hacían bien. No fue fácil asumir esa posición. Sin duda una de las decisiones más difíciles de mi vida y la que más satisfacciones me trajo, porque desde que superé y trascendí el problema me siento en paz y estoy mejor que nunca.
Aceptarme lesbiana me abrió las puertas a aceptar lo que soy, no lo que debo ser.

26 de agosto de 2008

Family Game: Segundo Acto

Padre Nipinchanicorta: Yo siempre te iba a buscar cuando salías.
Mi persona: Pero si yo no salía nunca...
Padre Nipinchanicorta: Y los cumpleaños de 15?
Mi persona: Fuí a muy pocos porque me embola ponerme vestidos.
Abuela Gentebien: No digas que no te gustan los vestidos!, vamos a pensar que sos... poco femenina...
Mi persona: ¿Qué? ¿Poco femenina?
Abuela Gentebien: Rarita.
Mi persona: No estoy diciendo que no me gustan, me quedan como el orto!
Abuela Gentebien: Ah, bueno.

Seguidamente Abuela hizo una escena porque dije "orto". Que una palabra tan vulgar, que no es digno de una niña, que la mala educación... Contesté que "orto" significa amanecer.

11 de agosto de 2008

Crónica de un viernes por la noche

Salida de un boliche. Hetero, asquerosamente hetero. Qué hacía yo ahí? No sé, ocasión especial y me dejé llevar por la masa un rato. Eramos cuatro mujeres, pero en lo que estoy por contar tenemos relevancia solo tres, porque la cuarta llamaba desesperada a su chongo buscando un after al que ir y nunca se enteró de lo que pasaba, así que hagamos de cuenta que eramos tres mujeres, dos sobrias cargando una ebria como pocas veces vi.
Caminamos hasta una esquina llena de gente y nos quedamos paradas un rato esperando que la cuarta consiga hablar y deje de joder con el celular. Mala idea, la ebria, que apenas puede apoyarse en la pared siente olor a chorizo y comienza a gritar desesperada que quiere un choripán, que no se va si no le compramos el choripán. Yo no sé qué hacer, la situación comienza a avergonzarme, pero esta demasiado graciosa como para perdérmela, tratamos de calmarla, le decimos que no tenemos plata, que le va a hacer mal, que ya se lo vamos a dar en casa, que se lo compramos mañana, etc, pero no hay forma de calmarla. Mientras tanto la del celular sigue insistiendo y no nos podemos ir.
Un rato después el circo del chori ya me tiene harta y el borrachicidio se vuelve una opción cada vez más tentadora. No, no hay chance de que le compre uno. Aparece un desconocido del centro de la Tierra con un choripán en cada mano, le da uno a la ebria y se queda hablando con ella, hablando es una forma de decir, porque apenas dieron el primer mordisco ya estaban comiéndose entre ellos. Yo no podía hacer nada, le había dado lo que quería, no?
Perdemos una, quedamos las dos sobrias y un amigo del sujeto este tan generoso (?), también aparecido del centro de la Tierra, que saca charla. La conversación (que fue resumida para evitar cuestiones irrelevantes y sin gracia) se da más o menos así:
Masculino Básico: Vos andás en algo?
Amiga-abusadora: Estoy de novia.
Masculino Básico: Bueno, está lejos.
Amiga-abusadora: Pero estoy de novia.
Masculino Básico: Y vos, también tenés novio?
Yo-abusada: No, yo juego en otro campeonato.
Masculino Básico: Qué?
Amiga-abusadora: Ella es mi novia.
Masculino Básico: No les creo, no tienen cara.
Amiga-abusadora: Cara de qué tenemos?
Masculino Básico: No sé, pero no parecen tortas.
Mi amiga procede a besarme sin autorización, en un sencillo acto que vulnera impúnemente mi sexualidad y espanta al masculino que desaparece para no volver más.
Finalmente la otra se cansa de insistir con sus llamadas y podemos irnos. Después de varios intentos logramos separar a la ebria de su príncipe-sapo de esquina. Se le cae medio choripán en la calle, quiere levantarlo pero alguien lo patea. Le recordaremos cada vez que tengamos oportunidad que se regaló por un chorizo.
Me voy a dormir.

9 de agosto de 2008

Hard Candy

Estoy obsesionada con las capuchas rojas.
Quiero una Ellen Page.
Quiero una Ellen Page.
Quiero una Ellen Page.

Y que corte lo que tenga que cortar...

23 de julio de 2008

Post 22/7

Fuck, ya es oficial, tengo 20. No voy a hacer balances. No hay que hacer balances, son malos, subjetivos y, al menos a mí, no me ayudan. No quiero arrepentirme eternamente de las cosas que hice y no hice, y de lo que no depende de mí no quiero ni pensar, ya me trastornó demasiado, conscientemente no lo cargo nunca más, que se busquen otra mula. Tampoco quiero pensar en lo bueno y lo malo de mi vida, estoy nihilista, y con sueño.
Los 20 vinieron con guitarra incluida, con una armónica melódica que suena precioso, y que con mi mejor amigo bautizamos "pianito amoroso" (sí, somos re pendejos y le ponemos nombres ridículos a todo) y con lentes nuevos (que todavía no fuí a buscar y por eso serán omitidos en este post, aunque sean parte vital de mi persona, porque yo sin mis anteojos no soy yo, vio?).
Estoy feliz. Hacía años que venía pidiendo la guitarra, desde que mi hermana rompió la vieja allá por el 2004 que me pateaban para el año siguiente. Se me dió!, ahora voy a poder cumplir mi sueño de cantar y tocar canciones de Juan Luis Guerra, o Devolva-me y Eu sei que vou-te amar como Adriana Calcanhotto. Ja! mis ganas... por lo menos ahora puedo intentarlo, porque tengo guitarra nueva, muejeje. Me acabo de acordar de Un pato, esa también quiero! El día que toque y cante bossa habré realizado la misión de mi vida y sabré que soy demasiado para este mundo, pero, obviamente, nunca lo voy a hacer, porque me da pánico meterme con esa música hermosa y hacerla porquería. Mejor práctico con el pop latinoide que no me da ningún remordimiento destrozar, oh yeah, imitación bizarra de La Oreja de Van Gogh (juro que el secreto de esa mujer es la tonada, lo juro!).
Ay, la melódica me re puede, es el instrumento más tierno sobre la faz de la Tierra. Quiero aprender el solo de Love´s a game ya mismo! Muero de amor por ella y pretendo tenerla siempre conmigo y llevarla a todas partes, aunque mi hermano se ría y me diga hippie.
Creo que la guitarra se va a llamar Olivia, y le vamos a decir Oli, o Liv, o Ivi, o Via, Olivia mejor. La melódica no sé, es más difícil ponerle nombre, espero que surja uno rápido porque "pianito amoroso" es muy denigrante.
Ni que estuviese hablando de mis hijos.

16 de julio de 2008

Derrame verbal

Me embola pensar más rápido de lo que tipeo porque siempre las ideas quedan a medias y cuando termino leyendo el resultado final es una porquería que no refleja ni por cerca lo que quería decir, y no es que ahora tenga algo importante que decir -mamá, papá estoy embarazada de un gorila (?)- pero no sé... estoy de buen humor, y Paulinho Moska esta mejorando desmedidamente mi buen humor. La semana que viene es mi cumpleaños y según me dijeron van a regalarme un par de cosas que hace rato quiero, así que escribo, porque sí, sin ton ni son. Hoy es uno de esos días en los que todo me importa un carajo y mi hermano me dice que mañana hace una fiesta en casa con mucha gente que no conozco y con conocidos insoportables y no me altero, porque hoy soy inmune a todo.
Julio se está portando, adoro este mes, y ahora que no ando hecha una osita polar y puedo imaginar que estamos en primavera lo quiero más todavía, aunque seguramente después me voy a arrepentir de decir esto porque la semana pasada me compré una bufanda y además me estoy acordando del calentamiento global, que se cayó el Perito Moreno, el Protocolo de Kyoto, las vacas que se tiran pedos y la mar en coche. Se viene el fin del mundo, caralho! Hay que avivarse y hacerse Testigo de Jehová, ellos tienen vip pass al Reino de Dios, donde viven todos de joda y re felices amando a Laura.
Entre las gratas sorpresas de mi mes favorito, ando teniendo charlas muy productivas con mis amigos. Resulta que en algún momento, que me cuesta identificar, todos cambiamos bastante y está bueno descubrirnos las diferencias y sentirnos gente grande y madura, no, eso es mucho, con gente distinta a la manga de zapatos que eramos es suficiente y a mí que me encanta hablar de la vida, esto de la gente que cambia me tiene chocha. Me dijeron que mi gracia es la gracia, yo sostengo que lo pelotudo y odioso se está volviendo gracioso, porque esas siguen siendo mis características más llamativas, pero que bueno que se rían conmigo, sinmigo y demigo.
En fin, que buena que estaba la clarinetista de la sinfónica.

Ten rules

Ay, no! ESTO es too much.
XD

Yo y mis circunstancias

Mi foto
Somewhere, Over the Rainbow, Argentina
La última vez que escribí algo aquí puse la primera boludez que se me vino a la cabeza porque no tenía idea de lo que se pone cuando se hace una descripción/presentación/análisis contextual de mí mismísima, del disque blog, de la situación comprometedora, etc. Como sigo sin descubrir las palabras mágicas, ergo, seguirá estando este espacio al divino botón por tiempo indefinido. En fin, Carpe Diem! y hartos besos a todos los que me conocen (?). Nada más, nunca más.
ADVERTENCIA:

Si todo lo leído en este blog le han parecido desvaríos de una persona carente de cualquier tipo de inteligencia (sobre todo emocional) ha entendido perfectamente el mensaje del mismo. Caso contrario, mi más sentido pésame a su salud mental.