Bueno, la cosa es así, soy una neurótica conflictuada y perseguida con el único objetivo de ser invisible. Todos los días odio un poquito más mi vida, pero no sé si tengo un problema real con ella o es la costumbre de quejarme por todo. A veces me deprimo, a veces hago cagadas impulsivas que me atormentan crónicamente, a veces tengo muy mal humor, a veces me hago la boluda y a veces me hago cargo, según el día. Lo bueno es que mi cara de poker hace que no se me note demasiado, o eso quiero creer.
Con mis casi 20 años aprendí mucho menos de lo que esperaba, en todo sentido. No me conozco y desconozco casi todo lo que para los demás es normal. Para mí, las cosas siempre son demasiado complicadas, soy campeona nacional de hacerme problemas al pedo y tengo la sensación constante de que estoy haciendo algo mal, ya estoy habituada a convivir con ella.
Hasta hace unos meses era una completa abúlica que se conformaba con comer, respirar, dormir y esporádicamente seguir a la masa, pero una serie de eventos internos y externos, de los que seguramente hablaré en otro momento, me llevo a buscarle un sentido a mi demacrada existencia. Empresa demasiado ambiciosa que decidí abortar a los pocos días, pero que me dejo la necesidad de cambiar algo, no sé, poner orden por lo menos, unificar cada parte atomizada de mi propia cabeza y buscar, en definitiva, quién carajo soy yo.
Y en eso estoy, creo que voy avanzando de a poco, deje de mentirme, de comprar paradigmas prefabricados y de esperar de mí lo que creo que los demás esperan. Es difícil, pero por lo menos lo estoy intentando y no sé que resultará de esto, voy a dejarme sorprender.
En fin, por ahora mi vida se resume en dos palabras: "Pura Teoría", urge praxis por estos lados. Mientras tanto tengo un blog donde puedo vomitar todo lo que se me ocurra.

1 comentario:
Hola! llegue a tu blog por pesimista. Tuve un deja Vu. Suerte con el nuevo Blog. Saludos
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