9 de julio de 2008

Introspección

La primera se resguarda en su universo de ensueños. Donde todo es hermoso, inmaculado, cándido, donde solo existe lo que ella quiere ver, y como lo quiere ver, porque con su imaginación basta. Vive gobernada por pasiones y sentimientos, algo problemático considerando su enorme inmadurez emocional. El exceso de sensibilidad la vuelve muy frágil, necesita afecto constantemente, como si fuese una adicción de la que no se puede librar. Siente con locura, irracionalmente, con ella todo es exagerado, masivo. Totalmente dependiente de sus inestables emociones no puede hacer otra cosa que dejarse llevar, pero la mayor parte del tiempo prefiere mantenerse en la estática calidez de las sombras, porque tiene miedo a mostrarse, a ser rechazada, le avergüenza que la vean porque se siente vulnerable y desamparada ante una realidad que no entiende, que encuentra cruel e ilógica, y de la que no quiere participar porque prefiere tener fe en lo que cree. Lamentablemente su impulsividad termina ganándole a cualquier razonamiento que pueda llegar a tener y haciendo que la castiguen y persigan por errores innecesarios, aunque sinceramente, ella nunca se arrepiente de los tropiezos, no tiene capacidad de hacerlo.
Al lado de la primera, casi tratando de fundirse (y fundirla), siempre está la segunda. Consumidora compulsiva de imperativos sociales, represora, hiperrealista, perfeccionista, tremendista, profundamente manipuladora, incisiva déspota de las críticas devastadoras e improductivas. Calculadora, controladora y cínica. Se mueve según los intereses del momento pero siempre regida por el principio castrador con el que juzga todo y a todos. No puede evitar sentirse observada, no tiene afectos y tampoco quiere tenerlos porque no cree necesitarlos. Tiene la triste cualidad de destruir todo lo que la rodea. Nunca está conforme, nada es demasiado para satisfacerla, aunque ni siquiera sepa lo que quiere.
Y finalmente resta por presentar a la tercera, abúlica desconectada del presente, a pesar de los incontables intentos, sin éxito alguno, de bajarla a la Tierra. Huyendo de los compromisos y las expectativas, buscando no creer, no querer, no esperar. Convencida de que nada ni nadie es primordial y que la vida es una cuestión de inercia más que otra cosa. En algún momento fue optimista y creía en utópicos futuros felices, pero el destino la fue lastimando con cosas para las que no estaba preparada y acabaron convirtiendo los golpes en derrota. No pide pero no da y estar o no estar no son cuestiones que realmente le preocupen porque su indiferencia, en definitiva, es la única que logra contenerla.
Estas tres personas, con sus cosmovisiones tan inconmensurables de la vida, habitan dimensiones paralelas pero inevitablemente unidas. No disfrutan de encontrarse pero están obligadas a hacerlo. Interactúan, conviven, dialogan, se enfrentan, asienten, disienten, se alían, se refuerzan, se reprochan, se aniquilan y finalmente convergen en mí... Aunque me cueste aceptar que soy el núcleo de esta maraña de contradicciones.

5 comentarios:

M. dijo...

Sí, son algo así como el superyo, el yo y el ello, pero las descubrí cuando no tenía idea de las teorías Freudianas! Incluso les puse nombres y todo. Soy la reencarnación de Freud, carajo (?).

Anónimo dijo...

y... será cuestión de sacar lo peor de las tres personalidades, y quedarse únicamente con las ventajas y cosas positivas de las mismas...

Vamos Luxx, con tanta introspección, con tanta sabiduría que plasmas en tus blogs, ya a esta altura te habrás dado cuenta que la vida es para disfrutarla al máximo, ¿o no? Recordá que las cosas "malas" solo ocurren para apreciar mejor las cosas buenas =)
Hartos besos!

Bari

Y qué? dijo...

Sabés qué¿?

Me parezco bastante, es preocupante, en realidad, cuánto me parezco!!
Y no sé en tu caso, pero al menos en el mío, hay una gran tranquilidad, equilibrio, felicidad y esperanza, aunque al mismo tiempo hay temor, oscuridad y deseos de venganza. Pero las cosas funcionan de modo tal que no hay necesidad alguna de cambio, porque tooooodo lo malo que sucede(que no es poco) resulta a veces compensado por lo bueno que ocurre casi al pasar. Siento todo el tiempo que necesito ayuda, de inmediato y en grandes cantidades, pero también siento que no necesito de nadie, que sólo estoy yo para mi misma. Cuando casi termino por convencerme de un inminente solipsismo, termino reformulando todo porque en un solipsismo no caben aquellas pocas pero tan significativas personas que me atan aquí en momentos de caos.


Hartos Besos!

dintel dijo...

Vaya, si no me dices que eras tú, pienso que soy yo... ;)

◄☼PaStElitO☼► dijo...

me encanto el post!!...creo que todos tenemos el yo..el otro yo...unos cientos mas....personalidades diferentes me han dicho una vez...o multi-polar..jajaja(no se si existe el termino!)...en fin...soy asi yo tambien...y lo peor viene cunado una se pelea con otra jajajajaj...un beso enorme...paso...leo

Yo y mis circunstancias

Mi foto
Somewhere, Over the Rainbow, Argentina
La última vez que escribí algo aquí puse la primera boludez que se me vino a la cabeza porque no tenía idea de lo que se pone cuando se hace una descripción/presentación/análisis contextual de mí mismísima, del disque blog, de la situación comprometedora, etc. Como sigo sin descubrir las palabras mágicas, ergo, seguirá estando este espacio al divino botón por tiempo indefinido. En fin, Carpe Diem! y hartos besos a todos los que me conocen (?). Nada más, nunca más.
ADVERTENCIA:

Si todo lo leído en este blog le han parecido desvaríos de una persona carente de cualquier tipo de inteligencia (sobre todo emocional) ha entendido perfectamente el mensaje del mismo. Caso contrario, mi más sentido pésame a su salud mental.